domingo, 18 de septiembre de 2011

La trascendencia de lo intrascendente


Migas de pan pasean
su miseria partida
por anónimas mesas;
recuerdos de opulencia,
excendentes de eructo,
indultos de la ingesta;
caminantes resecos,
monolíticos atómicos
contemplan el trasiego
del bar en queda ausencia;
paraíso de ácaros, cobijan,
en sus huecos,
vidas más diminutas;
libres de toda culpa,
sólo solas están,
monolitos memoria
del banquete sin nombre;
del ansia boquiabierto,
molar, deglutidor.
Luego, manos con prisa
maquinales y trémulas,
componen un mosaico
hecho de migas rotas,
unidas en violencia.

© by I.M.C.

martes, 2 de agosto de 2011

Estanque zumbante

La vida ya no es épica;
el existir transcurre
mucho más silencioso;
los torrentes de antaño
llenos de vida viva
son aguas estancadas,
llenas de vida muerta.
Ni acucia la añoranza,
ni recuerdos solazan.
La memoria dormita
porque lo quieto, quedo,
no fluye ni se esfuerza.
Algo huele a podrido,
sutil pero constante,
un aire vomitivo,
licor de acre vinagre.
La paz no conquistada,
neblina de morfina,
atontamiento y risa.
Has preguntado ahora,
ante el espejo ciego,
de una manera tosca,
sin lógicas pamplinas:
"¿Estás ahí, estás?".

Duerme, madruga, sal
sin sodio ni cloruro,
trabaja, come, folla,
duerme, madruga, entra,
ficha, paga, consume,
duerme, madruga, limpia,
llora, descansa, folla:
perpétuate en tus hijos,
perpetua la hipoteca,
caga, mea, revienta.

¡¡Vive, grita, despierta!!

© by I.M.C.

lunes, 23 de mayo de 2011

Operaciones especiales

De una rinitis renal,
un constipado mortal,
quedarás estupefacto,
detenido en el taller,
desguazado con cuidado.
No esperabas, lo sé,
bisturí acariciante,
ni que metieran mano,
disfrazada de látex,
en tripas corazón.
Pero son muchos años
sin sal en la vida
y sin vida en la sal,
con la magia potasia,
con tres litros de agua,
con cansancio secreto
y sin rendirse nunca.
El cuerpo ha dicho basta.
Y, mientras tanto, el alma
más sabia sí se adapta,
respirando aliviada,
ya libre de la carga.
No esperabas, lo sé,
un regalo de hermana,
un pedazo de carne
que salte la diálisis,
que bombee la sangre,
al menos unos años.
Nos vemos en quirófano,
no respires muy hondo,
y si subes un poco,
baja rápido al suelo
mientras dure el injerto,
mientra dure el trasplante.
Saca provecho, ahora,
del decisiete vivo,
residuo que sí sirve.
Y si no lloras, ríe.

© by I.M.C.

martes, 5 de abril de 2011

Internet


Compañía
de electricidad
electrocutada
con parones,
sinsabores,
descréditos
y rincones.
Compañía
que no asiste,
que no está,
que atiende
con virtual
rapidez falsa,
con retórica,
vacía,
prescrita
por prescripción
de guión,
escritura
automática,
sin vida.
Compañía
sin vida
que está de muerte
sin gracia,
moribunda.
Compañía
de bits débiles
en tirones de línea
acurrucados,
falanges expectantes
de memes sin sentido.
Compañía
sin aliento
sin tacto
sinuousa,
sin ousía.
Compañía.

© by I.M.C.

lunes, 4 de abril de 2011

El silencio del silencio


El silencio del silencio
llegó por fin al lugar
y las palabras al viento
se pusieron a bailar.
El silencio se calló:
tus labios cortaron, dulces,
su aliento de soledad,
trueno que parte, de noche,
la negrura de lo triste
y la blancura lunar.
Algo se oyó, no sé qué,
mío resultó el misterio,
tuya la sapiencia antigua,
sibila de gran ciudad.
El silencio del silencio
puede parecer eterno
como el orgasmo del místico
pero es instante fugaz,
así que aplico el oído
para poder escuchar,
pues susurra sin nostalgia
y no repìte jamás.
El silencio del silencio
quiere siempre suceder,
pero es aborto, no nato,
espontáneo, natural;
equilibrista se estampa
en el abismo que media
entre mutismos absortos
que hablan, sordos, sin parar.
Revelado en desnudez,
el silencio del silencio
se erige en poema bello,
en filosofema abstruso,
en caricia con la lengua
que no roza piel alterna
mas cosquillea en el aire
las figuras del pensar.

© by I.M.C.

sábado, 26 de marzo de 2011

Cerámicas micénicas renacentistas


Es mi carne
vivo barro;
es mi sangre
un tinto agrio;
no soy de hierro
forjado.
Por eso,
cuando llueve,
me deshago.
Vuelvo a tierra,
vierto fango.
Tras moldeo
trabajoso,
alfareras
manos llanto,
alfarero
dedo esparto,
me devuelven
a la vida,
me vomitan
al milagro,
sacándome
del letargo.
Y cual fénix,
muerto vivo,
vivo muero,
más renazco.
Es mi carne
vivo barro;
es mi sangre
un tinto agrio;
no soy de hierro
forjado.
Por eso,
cuando llueve,
me deshago.
Vuelvo a tierra,
vierto fango.
Tras moldeo
trabajoso,
alfareras
manos llanto,
alfarero
dedo esparto,
me devuelven
a la vida,
me vomitan
al milagro,
sacándome
del letargo.
Y cual fénix,
muerto vivo,
vivo muero,
más renazco.


© by I.M.C.

viernes, 25 de marzo de 2011

voltar a ser poeta / voltar a ser (p/P)essoa


El crear del descreído
no es un empeño vacío,
son palabras hechas carne,
sangre fresca al rojo vivo,
tinta para papel blanco,
de la fuente bombeante:
corazón que si pensase,
pararse decidiría;
corazón que si pensase
decidirse, pararía.
El poema suena estático
pero es hijo meditado,
en parto melodramático,
de vivencias semilleras
y claustros hechos añicos,
después de vaivén dialéctico,
entre erótico y patético.
El olvido de un recuerdo,
estilizado en sus formas,
pierde, lógica abstracción,
la materia con sus ondas.
El recuerdo de un olvido,
se remonta hacia futuros
que de ser ni habrán ni hubieron
y en su vuelo sin comienzo
quiere, sin pájaro, trino.
El poeta, creador,
no necesita de espejos,
pues, vampiro de sentires,
su imagen no se refleja
en el cristal de la plata
que proclaman sus palabras.
Volver a mirar las cosas,
los cuerpos de las personas,
sus ojos, sus ademanes,
le induce, milagro viejo,
reflexiones novedosas.

© by I.M.C.