domingo, 11 de octubre de 2009

Un poema con Fausto Leali


Ha terminado, lo sabes,
porque las nieves empujan
el rescoldo de las tardes.
El espejo te refleja,
acompañante inclemente,
que destapa las arrugas,
que señala los lunares,
que se columpia en tus canas.
No se dibuja en mi rostro
la sonrisa tierna y pilla
al mirar la curvatura
de tu regazo y tu nuca.
No bebemos las palabras
a sorbo calmo, secreto,
de la boca compañera.
No compartimos los sueños
que se duermen en la almohada,
que se pierden en la nada.
No nos queda ni esperanza.
¡Quién pudiera recobrarla!
Solo pido, en la nostalgia,
haber dejado en tus ojos
mi vida con su fragancia.

© by I.M.C.

lunes, 5 de octubre de 2009

balbuceos ingleses, jugando a ser Leonard

I'm just waiting for your miracle
for your miracle to cum,
and your beauty, made of silence,
gets me wrong and makes me sad.

© by I.M.C.

lunes, 21 de septiembre de 2009

El mercado de carne y de corazones

Vendo en mercado siniestro
trozos de carne y de cuero,
corazón de cuerpo entero.
Vendes con buen regateo
la soledad de tu infierno,
el paraíso y el cielo.
No sabemos quién es quién,
vendedor o comprador,
pero gritamos los dos
buscando al mejor postor.
La captura glaseada
con agua de sal y lágrimas
se pescó en la mar océana
que baña los aislamientos.

© by I.M.C.

sábado, 22 de agosto de 2009

Corazón corajudo

Soledad, broma pesada,
desproporciona la vida;
los domingos sin amor
son tétricos, puro olvido,
tristeza en weekend sin end,
cuando el corazón se pudre
partido de vacuidad,
en un fútbol de neuronas
y de sueños que no van.
Aprende a ser ermitaño
para acopiar mil tesoros
que regales en segundos
a un rostro de niño tierno,
meciendo con bossa nova,
sonrisas adormecidas.
Si hay amor nadie está solo,
el corazón reverdece,
engrasado por los besos,
por el tacto, sutilísimo,
el roce de piel extraña,
que se sabe nueva y vieja,
pero idéntica, pero idéntica
a la piel que se refleja.
La pérdida del tiempo en compañía,
da sentido y da vida.
Corazón, no te arredres,
no te humilles, no cedas,
olvida, pierde vergüenzas,
que el maná del afecto llueve siempre,
un soplo huracando que coloca
las penas en su sitio, relativas.
Musculito llorica,
corazón desnutrido,
resérvate unas sílabas,
y la verás, sí, con sol,
cuando el calor no pica,
en los días de lluvia,
gotas que son caricia,
escucharás canciones
que te enternecerán
y morirás un día,
en un tantra de paz.

© by I.M.C.

viernes, 21 de agosto de 2009

Pajarico volandero

El pájaro no está muerto
hasta que cesa su trino;
el pájaro sigue vivo
mientras busca nuevos nidos,
rincones novedosos y mullidos
que acojan a los vástagos alados,
que sirvan de escenario a un amor grande.
El pájaro no está muerto,
aunque el pájaro esté tuerto,
mora libre por los cielos,
vuela, nada, grazna, pía,
surca confines etéreos,
se entretiene en ramas raras,
o posa con vil cuidado
sus patazas sobre lanza,
sus patitas y sus llagas;
el pájaro no está muerto,
canta, vuela, ríe, salta.
El pájaro no está muerto,
sólo espera, de esperanza,
una pájara que plazca.
El pájaro vuela solo,
y sin temer ningún vuelo,
desea con puro anhelo,
fundir su pico en un beso
tan eterno como el tiempo,
con una hembra de su especie
que también lo quiera siempre.

© by I.M.C.

sábado, 15 de agosto de 2009

Qué sabe nadie / La vida como forma literaria

Tristemente contento,
contentamente triste,
la soledad del hombre
se esconde tras sonrisa,
una mueca dentada, aserradora.
En la arena del ruedo bailan toros,
fantasmas que el capote no cornean;
las gradas de entusiasmo se atragantan,
aplauden a rabiar, jalean, gritan.
En soledad sin fin,
el hombre, que es gigante,
mira al cielo y espera:
la lluvia, la tormenta, cuatro gotas,
las lágrimas de Dios,
cuatro chispas de sol,
un rayo que fulmine
su soledad inmensa.

© by I.M.C.

sábado, 18 de julio de 2009

Chitón

Es mejor guardar silencio
y vivir con dignidad
y sentir en carne ajena,
que adentrarse en el comercio
del talento sin verdad
que plasmamos en las letras.
Nos vemos, pues, en la vida,
que los bytes son muy pequeños,
como angustias de un estrecho.
Allí, en la vida, podré
dar besos con b o con v
yo podré besar al fin,
y recibir justo pago
de otros labios de paseo.
En la vida, infinitos,
esperan los momentos virginales
para romper el hielo entre dos fuegos.
En la vida, aunque joda, puedo ser,
así, a secas.
Y cual mosca cojonera filosófica,
puedo intentar ser humano;
En la vida, también, puedo ser otras cosas,
de atribución pasajera,
sin empañar mi sustancia:
profesor de secundaria,
traductor a horas perdidas,
escritor de pacotilla,
filósofo de salón,
soñador del estrellato,
o científico estrellado.
Mientras me dedico a ser,
la vida, que está, se pasa,
y yo, casi sin querer,
yo me paso por su casa,
hasta llegar a la mía,
hecha de polvo y ceniza,
y de besos, pensamientos,
carantoñas y corridas.

© by I.M.C.