jueves, 23 de abril de 2009

Übung

De tanto soñar despierto
de verdades soñoliento,
quisiera cerrar los ojos
que siempre los tengo abiertos.
De tanto callar sereno,
anquilosado por dentro,
quisiera cantar a coro
cantos de amor y deshielo.
Regresar del retiro voluntario,
pensar por un momento una palabra,
adivinar efectos paradójicos
labrados en sonido y en afecto,
creer, por un segundo, que es posible
retorcer las palabras a mandobles
para decir lo nuevo con lo antiguo.
Luego realidad rauda resitúa
los afanes dispersos del filólogo,
lo pone de un sopapo cotidiano
entre el vulgo que vive a dentelladas,
como peón de escaques sin cerebro,
como sota de bastos y gañanes.
Socrático silencio desvirgar
exige un empujón y algún olvido
y la vana creencia en el discurso
que el berbiquí de verbos ya trepana
en la lengua que sangra y el cerebro.

© by I.M.C.

Se men sube a la cabeza / Pajas mentales

Las estancias vacías, corazón,

permanecen, arrullan al silencio;

el polvo de las huellas de otros tiempos

tizna suelos intactos, nuevos virgos.

Los huecos del recuerdo llenan ecos,

el soplo de la brisa enmohecida

lagrimea sereno en los rincones.

Las tardes sin Teresa pasan lentas,

sin mística, sin verbos, con nostalgia,

las tarde sin Teamo resucitan

la muerte que albergaba el neonato.

La soledad del sol sí tiene brillo,

la soledad del yo pone un cuchillo

al cuello del que gime ante la espada

que media entre pared, aorta y nada.

El tedio de vivir sin chute en vena,

la observación doliente de lo amargo,

el reloj con la arena y arañazos,

se cura, transitorio, con ensalmos,

al conceder la vida santo olvido,

cuando del rabo Venus saca esputos,

soñados o de carne, eso no importa,

cuando solloza y tiembla un cuerpo extraño,

pidiendo que lo maten a embestidas,

cuando la lluvia cae pesada y tierna

sobre dos paseantes de la mano,

que se miran y pintan futuro

hecho de días largos o de cielos,

según les corresponda tanda en Parca,

que los hay sin más meses que un enano,

que los hay más años que un gran árbol.

Añorar la tenencia de querencia,

desquerer en la ausencia quitaesencias,

morir, vivir, amar, tener paciencia.

Ay mujer,ay mujer, siempre estoy triste,

siempre estoy triste, ay, mujer, mujer.

No finjo con esbozo una sonrisa,

prefiero el escozor en el pescuezo,

intuición sublime de guadaña.


© by I.M.C.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ordenada soledad

El susurro de una máquina
acompaña a tus nostalgias,
ansias de volver a casa.
Tus alegrías de bits
suenan como un llanto eléctrico.
Esperas en tu perfil
Encontrar a un ser humano
que sepa lo que es sentir,
pero te fallan las manos
por la artrosis de teclado,
por tu frío enajenado.
Esperas una respuesta
a tu correo masivo
de personas encarnadas:
Alguien cuya alegría no te hiera,
que sepa compartir media sonrisa,
con azúcar de caña entre dos lágrimas,
junto a dos hostias fuertes y saladas.
Disuélvete entre sueños, muérete.
Renace en la mañana como un fénix,
olvida lo que sabes cada día,
nada en caricias frescas de lechuga,
sumérgete en azules primaveras,
y no pierdas la carne que no comes,
la carne viva y tersa que te abraza,
la carne viva y dulce que te muerde.


© by I.M.C.

(In)esperado retorno a las palabras

Un juntaletras cegato

pierde en tiempo en otros cantos,

ratón de libros ajenos,

de biblioteca mitómano.

Recitación memorística,

o recensión bibliográfica

de palabras que están muertas.

Leer roba pensamientos,

leer roba sentimientos

para cien vidas ficticias

de un zombie, muerto viviente,

que se nutre en el pesebre

de un pienso que no es el propio.

Si no existe amor mayor,

que la vida con sus roces,

con sus lomos tan desnuda,

con sus puntas paginadas,

si no existe más que el tiempo

con mi carne entre tu cuerpo,

dame un beso y cállate,

dame un beso y háblame

que lo nuestro es un silencio.


© by I.M.C.

sábado, 15 de noviembre de 2008

La exclusiva materialidad del amor

Demasiados siglos llevan
los filósofos hablando
de sustancias amorosas,
quintaesencias de quereres,
sentimientos y sentencias,
intelectos de nobleza.
¿No basta naturaleza?
La mirada de terneza,
el beso de macho y hembra,
la caricia en mano tierna,
el abrazo a cuatro piernas,
montes de curvas venéreas,
el encuentro del esperma
con su cárnica caverna,
el hacer al otro digno
objeto de la querencia,
sin hacerle cosa a secas,
entidad masturbatoria.
Lo demás, en pura hipótesis,
es resuello que se pierde
por boca de quien no besa
(hablador de diente y lengua),
por mano que no acaricia
(al ser de ilustrado escriba),
por sexo de quien no folla,
(contemplador de la ascética,
paparruchas metafísicas)
por dos ojos que no miran
al cuerpo que se presenta
(contentos con su ceguera).

© by I.M.C.

Lo imperdonable

Jugando a definiciones

del filósofo lingüista,

alborean conclusiones

que punzan como una aguja,

como una abeja asesina.

Desde la ciencia más neutra

"imperdonable", adjetivo,

formado por un preverbio

negativo en sus acentos,

formado por un sufijo

que indica pasividad,

un poder ser afectado,

el sustantivo en la base

remite al perdón humano,

remite al perdón divino.

Recoleto significa,

sustantivado adjetivo,

todo aquello que no puede

ser sometido al perdón.

Tome quienquiera el principio

de vida que en él encierra

y reconozca, en crudeza,

imperdonable coherencia:

que quien vulneró las reglas

fina, fallece, se va,

no importa de cuanto precio

fue lo que dio en el pasado.

Sin perdón y sin clemencia,

para el yo ni los demás,

sólo existen las dos reglas

que sí impiden perdonar:

desamar, retirar besos,

o no amar, no dar lo justo.

Pues, toda conculcación

del sacro pacto de amor:

maltrato, muerte o ausencia,

mal sexo, peleas, tedio,

no da cabida al perdón.

© by I.M.C.

El fin del mundo y su finalidad

El fin del mundo está lejos

para quien cierra los ojos;

el fin del mundo está cerca

para quien, terco, no cierra,

por saltar verjas y cercas,

de verdades y de ciencias,

axiomáticas lindezas.

Cada segundo apresura

su paso de ritmo vivo

por dejar atrás el tiempo

pegando un tajo al ayer:

el corte entre dos minutos

abre un abismo incolmable,

de muerte vivificante.

El progreso de lo humano

significa hacia delante,

pero no mejor, más grande.

La finalidad del mundo

se busca en principio activo,

la finitud de la fisis,

que conlleva la catarsis

de existir sólo un ratito,

imperfecto acabamiento.

La finalidad del mundo

se confunde con el fin,

un camino en que confluyen

los objetivos divinos

con la nada del no-ser,

donde Dios no muestra esencia

porque su estar es de muerto.

El que cruza por aquí

busca muerdos de ternura,

sales de amor y de lucha,

platos de fuerza o fortuna.

Quiere salir de espesura,

abrir un claro boscoso

donde vivir vida buena.

Quiere que la luz penetre

entre ramas enmohecidas,

de vida grisácea y fina.

La querencia sin paciencia,

si el fin del mundo está cerca,

queda machacada y yerta,

sólo queda la certeza

de quien vive sin cabeza

y dice, con aspereza,

que ignorancia es su sapiencia.

La querencia sin paciencia,

si el fin del mundo está lejos,

se pone tensa y erecta,

cada día busca pozos,

donde adentrar caña y pesca,

sabe que sabe y que goza

entre los cantos de libros

y las esquinas de mozas.

Vivid sin una apetencia

y apeteced vuestra vida,

que es muy corta la partida

y muy larga la derrota

del cadáver en la lona.

© by I.M.C.