sábado, 20 de septiembre de 2008

A morar en amorar


A morar en el amor

con suavidad sin demora,

a sumergirse en el cuerpo

redondo de tu alma eterna.

Tu vestido de satén

nada dice de pureza,

sobre fachada de células:

tu carne está perforada

por mil golpes de dureza

mas ninguno desveló

tu virginidad interna.

La muchacha de las curvas

donde morir embelesa,

donde dormir se hace fiesta,

donde amar no tiene espera,

donde olvidar atraviesa.

Amorar no es transitorio,

ni conativo de afecto,

ni incoativo por su efecto.

Amorar iterativo

que se repite en la tarde,

si oscurece de mañana,

si amanece en noche ciega,

en la pérdida de padres,

en la ganancia de vástagos.

Amorar es una acción,

es la palabra en el tiempo,

la palabra que chorrea,

entre espasmos de nobleza,

con humores que se elevan;

amorar comparte todo,

boca, polla, diente, coño;

amorar comparte todo,

felicidad, alegría,

penas, ira, sufrimiento.

© by I.M.C.


Cocinar un poema

Dar en el blanco con negros

caracteres en sus tinta

presenta dificultades

al cocinar las palabras.

Unas veces sobran comas,

otras veces sobran verbos,

algunas, faltan los puntos,

y siempre faltan silencios.

Olla de luz y sonidos

se revuelve en caldo lúdico

a fuego lento de mente,

que digiere o regurgita,

en butano enloquecido

regulado por la vida.

El adobo en vinagreta

lo vuelca delicadeza,

vestida de mano férrea,

que machaca sangre y piedra.

Chuchillo se hunde en gangrena,

cauterio restalla herida,

desarticula, despieza

las torsiones del suspiro.

Sopla de espíritu el fuelle,

aviva llamas extintas,

vía de falsa ceniza.

Agraces sazonan miedos,

caricias endulzan tedios,

salaces inflaman versos.

El plato del disgusto da

sabores evanescentes

en guiso de vida y muerte;

la filosofía toda

se degusta en sopa boba

de letras conmovedoras.

© by I.M.C.

Late in the afternoon

Ya es tarde por la tarde,

de mañana ya es tarde,

es tarde por la noche,

de madrugada es tarde.

El tiempo está agotado

de esperanza y espera;

los últimos segundos

pasaron sin llamar,

se fueron sin adiós.

Los minutos menudos

apagaron caladas

llenas de prisa loca,

ansiosa por morir

sin más motivación.

El tardo no comprende,

cuelga de una neurona

que corre al ralentí.

La página cedió,

el compás se ha clavado

en ritmo paralelo,

circunferencia eterna.

Es tarde para todos,

la muerte nos alcanza,

los ángeles se cansan,

Dios ni existe ni salva.

Desanima perder

con un suspiro el alma:

ojalá que ese aire

ventile otra garganta,

alumbre otra mirada.

Tardes en el presente,

en futuro pasado,

demoran la tardanza,

la cual es, fue, será.


© by I.M.C.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Tempus fugit

El tiempo se destensa como chicle,

se contrae, se conlleva, se soporta,

se concentra en el núcleo del orgasmo,

polvo que suelta a golpes un diamante.

Somos pocos segundos de un instante,

el estertor de un viento divinal.

La suma inacabada y resultante,

enésima nacida de tú y yo.

Los días hacen años que son siglos,

centurias o milenios hacen eras.

Tú eres la mota pura en cuadro eterno,

llevas años a cuestas, llevas días,

en un tener que es mutuo, de los dos,

del tiempo (o Dios) y tú, de nadie más.

Los segundos se escapan al retrete,

o corren afanosos al amor.

Las horas del futuro se te clavan

cual proyectil incógnito de fuego,

filtran sobre tus hombros su veneno.

No divisas mañanas ni alboradas

sirves como carnaza a novedad.

Volver la vista atrás te es imposible,

lo nuevo llega a saltos y de espaldas.

Lo viejo ya no existe o es patraña.

El hoy se te desliza entre las palmas:

plántate en el presente con regalos

de tierra, de agua, fuego, de ventadas.

Te queda lo que no queda, vivir

sin condena, eslabón, sin ayer ni hoy.

© by I.M.C.

Imaginando imágenes


Con los ojos fascinas, con tu encanto

perturbas y conturbas mas no estorbas;

la vida se te sale de las cuencas

en un huracán fílmico caliente

que abanican pestañas de refresco.

Si la mirada es larga nada valen

parapetos, escudos, mil palabras.

Desmontas al jinete y descabalga.

El bolsillo gotea duros, céntimos,

con roto tintineo que despista

al cazador de bancos avalista.

El desatento yerra por las rectas,

avieso de mirada y de intención.

Quizás quien sí persiste te refleja

y devuelve a su vez fuego de ráfaga.

Las niñas de haz lumínico bestial

congelan bifocales cualquier gesto,

detienen como el rayo vida y tiempo.

El objeto se mece en fogonazos,

en un mar blanco y negro revelado,

en flashes retroversos o venturos.

Las fotos de mirada no perecen,

mientras la carga eléctrica perdure

en forma de sinapsis que recicla.

Enfocar objetivos subjetivos,

lanzar las anteojeras de legañas:

piojosos lacrimales desembozan

las manos trabajosas y los dedos.

Se descorren, despiertan, resucitan

los dos portones obvios de las almas

por donde fluye tórrido un torrente

de fotones que esculpen la memoria.


© by I.M.C.

sábado, 13 de septiembre de 2008

A Nina Winehouse Warwick


Acarician mujeres con su voz

mi piel aguardentosa sin amor,

tejida con esparto de dolor.

Las canciones de Motown calman penas

y la voz susurrante me serena.

Los besos se deslizan con las notas,

el piano piano baila y las trompetas,

la voz gutural, negra, rompedora.

Busco hacer con el oído

lo que el cuerpo me pide y los sentidos.

Los discos de vinilo giran rápidos

y los discos lumbares ya se aprestan

Al baile de costilla con costilla,

al baile de cadera y de cintura,

al baile más común y más extraño.

© by I.M.C.

El sentido de sentir



El destiempo desata desamores,

mientras las horas ligan las pasiones.

Los segundos de excusas no pedidas

acusan manifiestos entre infieles.

El vaso del querer nace colmado,

lo beben sorbo a sorbo o bien de un trago

borrachos de delirio y desamparo,

los primeros prefieren duración,

los segundos escogen el relámpago.

Un cuerpo de mujer o de varón

pide tantas caricias como el alma,

que sanen los rincones del dolor,

que lustren superficies de ansia lenta,

que empolven, desempolven, saquen, metan.

La succión del hollín limpia por dentro,

repara cicatrices del recuerdo,

habla cual ruiseñor, suave susurro.

Los bienes de los buenos, son de carne,

son de palabras, luchas y de bailes.

Del círculo del ciego no se sale,

sin báculo de sangre de donante.

Tu sangre hacia mi boca en el mordisco,

tu sangre hacia mi boca se derrame.

Mi carne por tu carne, dulce sable.

Tu carne entre mi carne, dulce valle.

El cartón donde duerme siempre el pobre

sin trampa le cobija transitorio,

el pobre corazón a la intemperie

persigue las riquezas coronarias

que ofrezca en desnudez un caminante.

No acepta la limosna porque da

y en cada donación así recibe

en lugar de migajas un pastel

de afecto enriquecido con la piel.

Sentido de sentir, único válido,

orienta al sol naciente de la vida,

el pensamiento es sólo un aderezo,

como un topo que escarba en su neblina.

¡Siente de pie, sentado, caminando,

tumbado, por los aires, siente a nado!


© by I.M.C.