lunes, 23 de mayo de 2011

Operaciones especiales

De una rinitis renal,
un constipado mortal,
quedarás estupefacto,
detenido en el taller,
desguazado con cuidado.
No esperabas, lo sé,
bisturí acariciante,
ni que metieran mano,
disfrazada de látex,
en tripas corazón.
Pero son muchos años
sin sal en la vida
y sin vida en la sal,
con la magia potasia,
con tres litros de agua,
con cansancio secreto
y sin rendirse nunca.
El cuerpo ha dicho basta.
Y, mientras tanto, el alma
más sabia sí se adapta,
respirando aliviada,
ya libre de la carga.
No esperabas, lo sé,
un regalo de hermana,
un pedazo de carne
que salte la diálisis,
que bombee la sangre,
al menos unos años.
Nos vemos en quirófano,
no respires muy hondo,
y si subes un poco,
baja rápido al suelo
mientras dure el injerto,
mientra dure el trasplante.
Saca provecho, ahora,
del decisiete vivo,
residuo que sí sirve.
Y si no lloras, ríe.

© by I.M.C.

martes, 5 de abril de 2011

Internet


Compañía
de electricidad
electrocutada
con parones,
sinsabores,
descréditos
y rincones.
Compañía
que no asiste,
que no está,
que atiende
con virtual
rapidez falsa,
con retórica,
vacía,
prescrita
por prescripción
de guión,
escritura
automática,
sin vida.
Compañía
sin vida
que está de muerte
sin gracia,
moribunda.
Compañía
de bits débiles
en tirones de línea
acurrucados,
falanges expectantes
de memes sin sentido.
Compañía
sin aliento
sin tacto
sinuousa,
sin ousía.
Compañía.

© by I.M.C.

lunes, 4 de abril de 2011

El silencio del silencio


El silencio del silencio
llegó por fin al lugar
y las palabras al viento
se pusieron a bailar.
El silencio se calló:
tus labios cortaron, dulces,
su aliento de soledad,
trueno que parte, de noche,
la negrura de lo triste
y la blancura lunar.
Algo se oyó, no sé qué,
mío resultó el misterio,
tuya la sapiencia antigua,
sibila de gran ciudad.
El silencio del silencio
puede parecer eterno
como el orgasmo del místico
pero es instante fugaz,
así que aplico el oído
para poder escuchar,
pues susurra sin nostalgia
y no repìte jamás.
El silencio del silencio
quiere siempre suceder,
pero es aborto, no nato,
espontáneo, natural;
equilibrista se estampa
en el abismo que media
entre mutismos absortos
que hablan, sordos, sin parar.
Revelado en desnudez,
el silencio del silencio
se erige en poema bello,
en filosofema abstruso,
en caricia con la lengua
que no roza piel alterna
mas cosquillea en el aire
las figuras del pensar.

© by I.M.C.

sábado, 26 de marzo de 2011

Cerámicas micénicas renacentistas


Es mi carne
vivo barro;
es mi sangre
un tinto agrio;
no soy de hierro
forjado.
Por eso,
cuando llueve,
me deshago.
Vuelvo a tierra,
vierto fango.
Tras moldeo
trabajoso,
alfareras
manos llanto,
alfarero
dedo esparto,
me devuelven
a la vida,
me vomitan
al milagro,
sacándome
del letargo.
Y cual fénix,
muerto vivo,
vivo muero,
más renazco.
Es mi carne
vivo barro;
es mi sangre
un tinto agrio;
no soy de hierro
forjado.
Por eso,
cuando llueve,
me deshago.
Vuelvo a tierra,
vierto fango.
Tras moldeo
trabajoso,
alfareras
manos llanto,
alfarero
dedo esparto,
me devuelven
a la vida,
me vomitan
al milagro,
sacándome
del letargo.
Y cual fénix,
muerto vivo,
vivo muero,
más renazco.


© by I.M.C.

viernes, 25 de marzo de 2011

voltar a ser poeta / voltar a ser (p/P)essoa


El crear del descreído
no es un empeño vacío,
son palabras hechas carne,
sangre fresca al rojo vivo,
tinta para papel blanco,
de la fuente bombeante:
corazón que si pensase,
pararse decidiría;
corazón que si pensase
decidirse, pararía.
El poema suena estático
pero es hijo meditado,
en parto melodramático,
de vivencias semilleras
y claustros hechos añicos,
después de vaivén dialéctico,
entre erótico y patético.
El olvido de un recuerdo,
estilizado en sus formas,
pierde, lógica abstracción,
la materia con sus ondas.
El recuerdo de un olvido,
se remonta hacia futuros
que de ser ni habrán ni hubieron
y en su vuelo sin comienzo
quiere, sin pájaro, trino.
El poeta, creador,
no necesita de espejos,
pues, vampiro de sentires,
su imagen no se refleja
en el cristal de la plata
que proclaman sus palabras.
Volver a mirar las cosas,
los cuerpos de las personas,
sus ojos, sus ademanes,
le induce, milagro viejo,
reflexiones novedosas.

© by I.M.C.

sábado, 19 de febrero de 2011

Retorno a la vida - Vida de retorno

El cuerpo nos pidió volver a casa,
brindó señal de alarma irrefutable,
le recordó al futuro los peajes
del presente que vive quien arriesga.
Pagamos porcentaje a santo mánager,
alquilamos la casa, sin nostalgia,
con luz de ilustración, de interruptor.
Pagamos internet, contrato breve.
Enseñamos palabras y los dientes
a los niños que creen que España es nada:
siesta, fiesta, shakira, Cuba. ¡Basta!
Buscábamos grandeza respetuosa,
encontramos, salvando las distancias,
gentes de cuerpo grande, dominadas,
por el control ajeno y la obedencia,
personas sin amor y con amok,
redondeces con hijos sin un padre,
hechas de mahonesa y chocolate,
no nacidas de gusto por comer,
sino grises montones de tristeza
debida a sal y azúcar que les falta,
al frío, dentro y fuera, que los mata.
Vivivmos la ficción de ser ciudad,
siendo pueblo, sin universidad.
Vivimos la distancia en Deutsche Bahn,
tan lejana y tan cara, que no acaba.
A(r)renales quedamos sin ser playa,
de nadar en el agua tropicana.
Libres del yugo-sangre, pese a todo,
conquistamos prestigio, gente, amigos.
La operación retorno es intervivos,
y supone treintena, paro, filo,
volver a lo podrido, sin sentido.
Y sin embargo, importa, aquí seguimos,
en la brecha de siempre, por volver,
con corazón que sabe a fortaleza,
dispuestos a querer y a que nos quieran,
con ganas de probar lo excepcional,
porque vivir la pena, bien lo vale,
porque vivirlo, bien vale la pena,
porque vivirla bien, pena, lo vale.

© by I.M.C.

martes, 14 de diciembre de 2010

Recordando Barcelona: volver sin la frente marchita

Nada importan el frío
o la sombra apropiada
que sin sol se proyectan
en días sin luz ni dios,
donde impera gris nieve.
Tampoco importa que el agua
salga con gotas contadas,
o que no haya discotecas.
El problema es descubrir
que en esta tierra no existe
la alegría de vivir
y que quedarse es perder
las ansias de ser feliz.
No compran todos los euros
un corazón saltarín,
ni compran más tiempo, muerto,
las manos abrazaderas,
las manos abrazadoras,
ni compran, maldita sea,
reposos de cafetera
futuros sin sonreír.
Prefiero ser menos rico
y gritar, en una plaza,
sin que se abran las ventanas,
y salir, sobre la una,
sabedor, toda la noche,
de que la tarima es mía.
Prefiero poder llamar,
sin teléfono ni skype,
dar una voz y ya está:
se presentan los amigos,
los que tocan, los que sienten,
los que sonríen, se pierden,
los que se encuentran y vuelven.

© by I.M.C.