sábado, 23 de octubre de 2010

rememoratio oblivionis

Las gotas de la clepsidra,
segunderas, se deslizan;
en la frente, toboganes
curvas, arrugas, estrías.
en la frente, encanecida,
el hollín de la ceniza.
Nada queda del esplendor caliente,
que alumbró, de golpe, las regiones
del otrora imperial mundo divino:
henchido de una luz, sin par, sin cese,
supo escribir del gozo los renglones.
Todo se marchitó en recuerdo-olvido.
Desde entonces protesta el vil demiurgo,
prostático, protésico, quirúrgico,
al ser presa rendida de ansia lenta,
como la del que goza orgasmo ajeno,
pues quiere repetir hitos perfectos,
pero infinitamente falta tiempo.
En su cedazo secreto,
aparato de criba fementida,
mezcla de razón y ensueño,
el escombro del pasado,
la chatarra de los días,
las heces sin vino viejo,
el orín a contraviento
se convierten, por el filtro,
en piedra filosofal
en alquímico metal
en crístico merendar
(bocadillo de maná),
en oro de buen quilate.
El corazón enloquece,
cuando empieza a bombear,
si algún día lo pensase,
decidiría parar.
El corazón se construye
una atalaya al antaño,
un torreón contra muerte,
un lugar donde la vida
aún se sentía fuerte.
Hecho de niebla y mentira,
de lo que no pudo ser,
de lo que quisiste fuera,
el recuerdo te consuela.

© by I.M.C.


domingo, 22 de agosto de 2010

La luz del norte

La luz del norte, que lleva
hacia rocío, calima,
tiene la ventaja, sana,
de ser faro en la deriva.
La luz del norte ilumnia
los chaflaones, las esquinas,
los senderos andariegos,
los rincones para besos.
La luz del norte, que siento,
susurra, con soplo fresco,
obviedades o secretos,
noticias, hechos, rumores.
La luz del norte, sin soles,
madruga por la mañana,
mas se acuesta a hora temprana
en un lecho de nostalgia.
La luz del norte, te falta,
como sobra la añoranza
que sientes por la mirada,
que sientes por la fragancia.
La luz del norte se sacia,
al hendir sablazo lúcido,
sajador de sueños pútridos,
en los ojos y persianas.

¿Dónde estás, oh luz del norte?
¿Dónde estás, dulce mirada?
¿Dónde estáis, soles, fragancias?

Muertos en la oscuridad,
vivos en nuevo mañana.

© by I.M.C.

Pater noster


No importan las fechorías,

ni la lejanía inmunda,

ni los alambres de espino,

de desamor y de olvido,

ni las cicatrices viejas,

ni las heriditas nuevas,

nada importa en el instante,

en que soñamos, pequeños,

un mundo virgen, distinto,

de ficción autenticada,

de autenticidad fingida.

Entonces cobra sentido,

lo ganado en lo perdido,

y podemos olvidar

lo dejado en el camino,

y podemos olvidar

la puta caja de pino.

Descubrimos continentes

de contenido distinto,

con sus golfos y sus cabos,

con sus curvas, con sus grutas,

con el agua que penetre,

oleadas que refrescan

la blancura de salobre.

Si bien el tiempo no para,

que no lo detienen, nunca,

las instancias alemanas,

el descuido bananero,

la magia de abracadabra,

los segundos que así pasan,

tienen sabor distinguido

cóctel de agraz y cariño.

En ese mundo soñado

copula cielo con tierra

y al aguzar el oído

se oye un jadeo divino,

música de las estrellas.

Los seres nacen de amor,

en santa lubricidad

sin pecado concebidos,

Besos son pan cotidiano,

si bien Dios no interviene

en su pasional dación.

Cierro los ojos y veo,

el altar de mis anhelos,

Veo los ojos y cierro

en abrazo lo que quiero.


© by I.M.C.

viernes, 20 de agosto de 2010

Estival frío teutónico

Sobre el silencio reina un reloj nuevo,
que marca los segundos, lo primero,
luego van los minutos, horas muertas,
entonces te despiertas, con nocturna
curiosidad de zombie que transita
por las horas del sueño sin ensueño,
preguntando: "¿por qué?, o bien, "¿cui bono?".
No sabes responder a ciencia muerta,
ni puedes aportar vivencia cierta.
Hoy sigues, por cojones, coleando
y vivito de profe en tierra extraña,
donde el vulgo programa sus afectos,
donde el culto desprecia las entrañas,
donde el calor se paga, radiador,
donde verano nombra lluvia tibia,
donde pasión parece desafuero.
Cierra los ojos, siente, vive, corre,
no perfore tu piel esa amargura
poco sublime, necia, sin altura.
Sigue buscando puertos, curvas, dunas,
recodos de dulzura, sabrosuras.
Morirás, a fe mía, pero vivo.

© by I.M.C.

Ars bibendi

Entre borrachos perdidos
tartamudos, como niños,
se escuchan tristes verdades,
verdaderos desafíos.
Los hombres que tienen frío
se calientan con el vino,
que por dentro rectifica
del corazón el olvido.
"¡Alcoholismo, alcoholismo!",
dicen psiquiatras y médicos;
otros, más mediterráneos:
"gotitas de esa alegría,
que chorrea dando alivio,
bota, barril, porrón, grifo.
Con el vino, no hay racismo,
blanco, negro, claro, tinto.
La calidez añorada
se concreta en un vasito;
el fuego de la ficción,
algunos rayos de sol,
el abrazo del amigo,
recuerdo en nuevo sino,
se destilan en el líquido
que transforma los aullidos
en risotadas y gritos.

© by I.M.C.

martes, 15 de junio de 2010

Otras veces otras Voces

Uno se va a la tierra teutona

A buscar el orden y la serenidad

Son más de 30 años renegando de lo que tiene

Y espera descubrir que paz se escribe en alemán

Coge la maleta llena de ilusión, la lanza lejos

Se va con el corazón herido y abre las puertas

A la necesidad de quererlo recuperar

Hasta ahora han sido tiritas, remiendos de usar y tirar

La lengua le daba todo, pero ahora quiere experimentar

No le vale con construir paraísos en torres de Babel

Quiere hacer garabatos, manchar el papel

Echa de menos lo que ha dejado atrás

Busca reafirmarse en un ambiente ideal

Nada, baila y come sin descansar

Tal vez su secreto es no mirar el final

Enseña idiomas, maestro del ahora te vas a enterar

Se empapa de filosofía, pero a partir de ya también se quiere mojar

Amigo, emprende el camino y no voltees más

Lo que te llegue te lo vas a zampar

Si luego las cosas se tuercen

Tendrás un hombro en el que rechistar

Si la vida te sonríe, pues a brindar con champán

Y si a veces te escuece, haz estiramientos

Intentando no golpear, ni dañar eso tan preciso

Que los tontos llaman amistad.

By David Curro Lleidatà

domingo, 16 de mayo de 2010

Strangers in the dark corners


Somos dos extranjeros que se ignoran,
dos presas del sendero por andar,
dos líneas del destino que se escriben,
dos átomos de carne, sed y tiempo.
Caminamos perdidos por las junglas
hechas de falsa risa, miedo, rabia,
dolor, silencio, muerte, soledad,
mas miramos, sinceros, soles nuevos,
permitimos que el polen acaricie
la piel con alegría sin alergia,
la brisa matutina nos abraza,
nos besa de soslayo, nos acuna.
Al ver en el espejo la cara familiar,
las arrugas, las manchas, los defectos,
pensamos: "son caminos de ternura,
autopistas de besos y temblor.
Mezclamos sombra propia y colorín.
Tu ojos serán faro, luz, relámpago,
para este navegante solitario.
Mis brazos serán muelle, desembarco,
para espuma de mar, de risa a llanto.
Somos dos, somos dos, extranjerísimos.
Pero algún día, dicen, fundaremos
un hogar que vivir con menos duelo,
un cielito, en la tierra, pero cielo.

© by I.M.C.